domingo, 9 de junio de 2013

No entiendo a los que se sientan siempre al final


Hay dos actitudes que no entiendo mucho de la gente que acude a la Santa Misa.

La primera de ellas es los que habitualmente llegan tarde. Ayer me encontré con unos chicos a la puerta de una Iglesia que cuando ya había comenzado la Eucaristía todavía esperaban en la puerta.

Pero la segunda también es frecuente. Aquellos que reiteradamente se sientan en los últimos bancos. Lejos del Altar.

Ver, como muy bien dice Guardini, es el primer paso para participar. En la mirada humana está todo el hombre. Mirar el Altar con los ojos impregnados de fe significa mucho más que estar convencido de que ése es el lugar donde se desarrolla la acción sagrada: ese mirar es ya participación.

Y sino que se lo digan al bueno de Zaqueo que se subió a un árbol para poder ver a Dios.

Dios ha hecho una promesa contigo


Aunque no lo creas...Dios ha hecho una promesa contigo al crearte y es, ni más ni menos, que llevarte al cielo.

Mira, en la Sagrada Escritura, tenemos un ejemplo de que Dios actúa de este modo. Es cuando habla con Moises para liberar al pueblo escogido, a ti y a mi, de la esclavitud de los egipcios, del pecado. Dios se compromete, les promete, la liberación y no va a escatimar medios para conseguirlo pero a cambio quiere cooperación.

El compromiso de Dios por darnos la tierra prometida, el cielo, necesita de que tú y yo nos pongamos en camino y sigamos sus pasos. Aparecerán las dificultades, claro, su promesa no es que no habrá obstáculos sino que seremos capaces, con su ayuda, de superarlos.

La clave de nuestra liberación es que confiemos en su protección y en su promesa y nos dejemos guiar por El porque si un padre bueno no da cosas malas a sus Hijos que no hará Dios que el mejor de los padres. 

sábado, 8 de junio de 2013

Has probado a hacerlo...


En nuestro Blog hemos hablado muchas veces, con gran éxito por cierto, de lo que a muchos les pasa cuando asisten a Misa: se aburren.

Aquí siguiendo un maravilloso libro de Guardini te vamos a sugerir algunas pautas que te pueden ayudar a que la Misa no sea tan aburrida aunque ya te dijimos que a la Eucaristía no vas como si fueras al cine a entretenerte.

Lo primero, intenta que estas indicaciones sean simplemente indicaciones pero que la experiencia nos ha hecho ver que son efectivas, acude a la Iglesia con unos minutos de antelación. Intenta situarte cerca del altar y durante esos minutos previos intenta serenar tu alma externa e internamente: fuera ruidos exteriores e interiores.

Lo segundo es, en ese rato de espera, rezar por la asamblea que va a celebrar esa Santa Misa. No pasa nada por pedir, a los Ángeles custodios de los asistentes, que durante esa Eucaristía todos los presentes participen activa y fructuosamente en tan gran acontecimiento. 

El tercer consejo es que esos minutos previos a la celebración son muy buenos para pedir, con oraciones piadosas la recepción de la Sagrada eucaristía y la Palabra de Dios. Por consiguiente uno puede leer, asi se fija más el entendimiento, las lecturas de ese día.

Por ahora los consejos para la preparación previa...en la siguiente entrada...más.

viernes, 7 de junio de 2013

Sentimientos del Corazón de Jesús


Hoy la Iglesia celebra una devoción muy entrañable, el Sagrado Corazón. No vamos a detenernos aquí en ver o contar como nació y se desarrollo esta devoción en la vida de la Iglesia pero si queríamos que te pararas a contemplar el Corazón de Jesucristo.

Para poder hacerlo te sugerimos que te pares a ver sus sentimientos porque ellos nacen del corazón.

Vemos que los sentimientos de Jesús son encontrados. Ama y Odia a la vez.

Ama, con ese amor misericordioso del que nos esta hablando el Papa Francisco al pecador arrepentido. No hay más que fijarse en la pobre mujer adultera o en el Hijo Prodigo. Pero a la vez odia el pecado: vete y no peques más. Por consiguiente en Jesús se aprecia su enorme amor al hombre y su rechazo total al mal. Cuanto tenemos que aprender del Corazón de Jesús para salvar al pecador siendo intransigentes con su pecado.

jueves, 6 de junio de 2013

Porque se ataca siempre a los mismos...


No seremos nosotros quienes justifiquemos los abusos sexuales por parte de los sacerdotes. No sólo nos parece un gran pecado sino un gran delito también que hay que denunciar y perseguir. Y, en conciencia, pienso que desde Benedicto XVI se han dado muchos pasos en este sentido.

Hay un documental, la manzana podrida, que sino lo has visto te aconsejo que lo hagas.

Pero aquí queríamos decirte que muchos se escandalizan por este gran mal pero pocos son los que hablan de que en el ejercito de los Estados Unidos en el año 2012 hubo cerca de 26.000 agresiones sexuales entre los miembros del ejercito. En el año 2010 fueron cerca de 19.000. Es decir en sólo dos años ha habido 45.000 agresiones sexuales...y aquí nadie dice nada...

Vamos a juzgar a todos por el mismo rasero y si tan malos son todos los curas igual de malos deben ser todos los soldaditos de USA y cuando los veas por una acerca cámbiate de lado no sea que...