domingo, 2 de diciembre de 2012

Lo ocurrido...no es ningún drama.



Hace unos días se le han retirado los títulos honoríficos a Helmut Schüller, sacerdote, lider de un grupo de sacerdotes disidentes que llaman a la desobediencia del Magisterio en temas como la aceptación de la mujer al Sacramento del Orden o la supresión del celibato obligatorio.
Ante esta medida Helmut dice que no es ningún drama haber perdido estos títulos honoríficos; y la verdad es que realmente no es un gran drama pero, a lo mejor para él y para los que han firmado ese manifiesto, si que es un drama recordar que, en su día, fueron ellos, y no otros, quién prometieron reverencia y obediencia, y el compromiso de asumir la obligación del celibato.

El Servicio de la Caridad



El Papa Benedicto XVI acaba de emanar un Motu Propio, es decir una ley en la Iglesia, sobre la tarea de la Iglesia como Servicio de la Caridad.


En la introducción el Papa recuerda que la Iglesia tiene una triple tarea y, entre esas tres, se encuentra: la Caridad.

No son pocas las iniciativas sociales y de caridad que promueve la Iglesia pero con este decreto el Papa Benedicto XVI quiere que, en estos momentos de mayor necesidad, haya mayores iniciativas que ayuden a los que más lo necesitan.

La corona de Adviento

El próximo domingo e muchos hogares se encenderá por primera vez en este año la primera vela de la corona de adviento. Una tradición que nace a mitad del S.XIX en las comunidades cristianas del norte de Europa.

Sin embargo, contemplamos, con asombro como Pietro Cavallini pinta un mosaico en la Bellisima Santa María in Trastevere donde se ven a 4 muchachas con lámparas, dos que las tienen encendidas y otras dos apagadas, en torno a un trono dónde se encuentra la Madre de Jesús y el Niño.

Gran simbologia para este tiempo que se acerca. Dos estaban preparadas para la llegada de Jesús y otras dos no tenían las lámparas preparadas. Una buena preparación, en este adviento, para la navidad es leer el nuevo libro de Benedicto XVI sobre el nacimiento y la infancia de Jesús.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Escuela católica tiene una responsabilidad histórica.


Con estas palabras el Papa Benedicto XVI termino ayer su discurso a los Obispos franceses que han estado estos días de visita ad limina en el Vaticano. 

Es necesario, le decía refiriéndose a esas escuelas católicas, encontrar los caminos para que la transmisión de la fe siga siendo central en su proyecto educativo. La educación en los valores cristianos da las claves de la cultura de vuestro país. Abriéndose a la esperanza y a la libertad genuina, seguirá brindándole dinamismo y creatividad. El calor que aportemos la nueva evangelización será nuestra mejor contribución al florecimiento de una sociedad humanitaria y la mejor respuesta a los retos que plantea a todos el tercer milenio.

Además el Papa señalo, con anterioridad, los jóvenes son la esperanza y el futuro de la Iglesia y del mundo, ha recalcado el pontífice, pasando a continuación, a recordar la importancia de la educación católica. Los institutos católicos - ha dicho- ocupan evidentemente, el primer lugar en el gran diálogo entre la fe y la cultura. El amor por la verdad que en ellos brilla es, por sí mismo, evangelizador. Son lugares de aprendizaje y de diálogo, así como centros de investigación, que deben desarrollarse cada vez más, ser más ambiciosos. El Papa, ha elogiado en este sentido las iniciativas de algunas diócesis francesas que promueven el conocimiento de la teología entre los jóvenes que estudian otras disciplinas. “La teología -ha señalado -es una fuente de sabiduría, de alegría y maravilla que no se puede limitar a los seminaristas, a los sacerdotes y a las personas consagradas.

Ni buey ni mula...



Me faltan algunas páginas para terminar La infancia de Jesús; y como han dicho ya muchos es una pena que, de este estupendo libro, los protagonistas por la prensa sean un buey y una mula de los que ya hablo Ratzinger en 1983 (El rostro de dos, 19-25).


Pienso que este libro tiene algunos otros pasajes mucho más interesantes y, entre ellos, me parece muy interesante aquel en el que el Papa señala, refiriendose a José, cuál es la imagen de Justo: el Salmo I en el que se describe que el Justo (Santo), es aquel que vive en intenso contacto con la Palabra de Dios.