Si. Pero el Papa goza de esta infabilidad cuando proclama con un acto definitivo la doctrina en cuestiones de fe y moral. También las decisiones magisteriales del colegio episcopal en comunión con el Papa pueden tener carácter infalible, por ejemplo las decisiones de un Concilio Ecuménico cuando proponen una doctrina como definitiva (888-892).
La infabilidad del Papa no tiene nada que ver con su integridad moral, ni con su inteligencia. Infalibe es en realidad la Iglesia pues Jesús le ha prometido el Espíritu Santo, que la sostiene en la verdad y la introduce en ella cada vez más profundamente. Cuando una verdad de fe evidentemente es negada o tergiversada de repente, La Iglesia debe tener una última palabra que exprese de forma vinculante lo que es verdadero y lo que es falso. Esta palabra es la del Papa. Como sucesor de Pedro y primero de los Obispos, tiene poder de formular la verdad cuestionada según la tradición de la fe de la Iglesia, de tal modo que se presente a los fieles para todos los tiempos como segura para ser creída o mantenida de manera definitiva. Un caso particular de esto se da cuando el Papa proclama un dogma. Por eso un dogma no puede nunca tener un contenido nuevo. Un dogma se proclama muy raramente. El último es de 1950.
Hace unas semanas, me contaba un amigo mío que, un matrimonio amigo suyo, después de cenar rezaban a diario con su mujer el Rosario y les ayudaba a descansar en paz.
Me acorde de una pregunta de Peter Seewald le hizo al Cardenal Ratzinger en Dios y el Mundo.
Por la noche cuando no encuentra la paz, preguntaba Seewald a Ratzinger, en esos momentos yo recomendaría el rosario. Es un rezo que, además de su significado espiritual, ejerce una fuerza anímicamente tranquilizadora. En él, al atenerse siempre a las palabras, te vas liberando poco a poco de los pensamientos que te atormentan.
Con este titular, la información.com, publica una entrevista al Ex-Rector de la Universidad de Navarra y Catedrático de Metafísica Alejandro Llano.
En la misma entrevista, el prof. Llano, señala que el gran problema de la Iglesia en España es la formación.
Te dejamos un enlace con la entrevista.
Esta es una de las preguntas que nos hacemos cada uno de nosotros cada día y la que le hizo Peter Seewald al Cardenal Ratzinger en boca de su hijo.
Ratzinger contestaba diciendo, le contestaría diciendo que uno se puede imaginar a Dios tal y como lo conocemos a través de Jesucristo. Cristo dijo una vez: Quien me ve a mí, ve al Padre. Y si después se analiza toda la historia de Jesús, empezando por el pesebre, por su actuación pública, por sus grandes y conmovedoras palabras, hasta llegar a la última cena, a la cruz, a la resurrección y a la misión del apostolado...entonces uno puede atisbar el rosto de Dios. Un rostro por una parte serio y grande. Que desborda con creces nuestra medida. Pero, en última instancia, el rasgo característico de Él es la bondad; Él nos acepta y nos quiere.
Con este título,que dio origen a una canción (aquí te dejamos el enlace para que puedas escucharla). Vamos a dejar un enlace permanente con las noticias que hemos ido publicando sobre Belén en este Blog y que han sido leídas por tantos de vosotros:
Entrevista en La gaceta a Borja Langdon.
Homilía de Mons Reig Pla el día de su Funeral.
Carta de las amigas de Belén en el periódico el Mundo