domingo, 3 de marzo de 2013

¿Que vas hacer en Semana Santa?




Muchas personas, dentro de pocas semanas, se preguntarán y esta Semana Santa, ¿Que hacemos?,

No somos una agencia de viajes y no te vamos a decir que vayas a tal o cuál sitio pero sí un criterio claro: ir a un lugar dónde de verdad puedas vivir bien la Semana Santa. Esto no quiere decir que tengas que ir a ver procesiones, como ocurre en muchas ciudades de España, sino un lugar que te facilite el poder contemplar y vivir los Misterios centrales de la vida de Jesús. 

Ahora si nos permites un consejo y tienes la oportunidad...hay un lugar que esta Semana Santa deberías visitar: Roma, y no preguntes porque...

Lo verdaderamente importante


Hay un pasaje de la Sagrada Escritura que, aparentemente, parece poco trascendental pero si lo meditamos con detenimiento describe lo verdaderamente importante.

Jesús acaba de decir, entre otras cosas, que el que me niegue delante de los hombres..., y en esa situación uno de la multitud le dice: Maestro, di a mi hermano que reparta la herencia conmigo. Jesús ante esa petición se muestra perplejo: Hombre! ¿Quién me ha constituido juez o repartidor entre vosotros? Y les dijo: Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes.

Y es que en ocasiones nos pasa que delante de Dios somos capaces de no darnos cuenta de lo verdaderamente importante y hacer las preguntas más inverosímiles cuando estamos delante del Creador.

Por eso, Jesús, después de esa pregunta tiene que recordar, por medio de un parábola, que lo importante no es lo que uno cosecha para esta vida sino para la vida eterna. Jesús viene a enseñar lo que es esencial y lo que es accesorio; y tú y yo debemos intentar aprender la lección.



sábado, 2 de marzo de 2013

Ser como Niños III


Ayer me llamó D. Crispín que, como ya hemos dicho es uno de los mayores fans del Blog, y cuando llama siempre es para corregirlos.

Mira, me dijo, nosotros no debemos ser como los los niños sino que somos Niños. Eso es lo malo de los hombres, me siguió diciendo, que siendo niños  nos convertimos en adultos siendo siempre niños y entonces adoptamos conductas que no corresponden a nuestra verdadera situación. Nosotros ante Dios siempre estamos como un niño que sólo balbucea.

Cuando nos convertimos en adultos empezamos a perder la sencillez, a no ser capaces de pedir perdón, a dejar de correr a los regazos de la madre y darle un beso, a mentir. Por eso tenemos que volver a comportarnos como lo que verdaderamente somos: Niños.

A mi me ha ayudado de nuevo el consejo de D. Crispín y te lo aconsejo.

viernes, 1 de marzo de 2013

Discursos del Papa desde su Renuncia


Te dejamos un enlace con todos los discursos de Benedicto XVI desde su Renuncia


Aquí puedes leerlos. Nos parece que puede ser una lectura muy interesante.

Ahora nos toca a nosotros


Cuando el martes 19 de abril de 2005 el Cardenal Ratzinguer veía como iban los votos del Cónclave, por la cabeza, como el mismo dijo, vio como la guillotina se le iba acercando.

Pero, ¿Cual es esa guillotina?, pues esa guillotina, la que ha llevado a que después de 600 años en los que ningún Papa había renunciado haya conseguido que un Papa de la altura intelectual y de la vida interior de Benedicto XVI haya tenido que renunciar, no es otra que, usando unas palabras de San Josemaria, la falta de filiación y de fraternidad de los miembros de la Iglesia. Es decir el pecado de los hijos buenos de la Iglesia.

Tanto es así que ayer antes de despedirse del Colegio de los Cardenales, Benedicto XVI, promete desde el primer momento obediencia al nuevo Romano Pontífice y que elijan, con sus diferencias, como si fueran una orquesta que toca una sinfonía: con unidad.

La fuerza y el peso de la Iglesia es su unidad. Y por eso este el momento de la unidad con el nuevo Romano Pontífice.

Para eso pasa, como cuando el Rey Herodes manda a San Pedro a la cárcel y gracias a la oración de toda la Iglesia es liberado de forma milagrosa, debemos rezar con un sólo corazón y con una sola alma por el nuevo Papa.