Puede que uno piense que la cárcel no es el lugar más apropiado para encontrar a Dios pero para Brigida, de la que te dejo aquí su testimonio, lo ha sido:
No es el primer caso. Alguno de los reclusos de la cárcel de Picasent (Valencia) o Poggioreale (Nápoles) reciben catequesis del Camino Neocatecumenal.
Cualquier sitio es bueno para encontrar a Dios si uno esta abierto a la Gracia.
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